Alta presión

 

ALTA PRESION
WILSON LINER (ALTA PRESION)


Un laminado es un material compuesto de varias capas, las cuales una vez unidas por la acción de calor y/o presión, no pueden ser separadas en sus componentes originales.

Un laminado decorativo, llamado también laminado decorativo de alta presión por su proceso de prensado, se compone de varias capas de papeles impregnados de resinas, laminados o fusionados por la acción de presión y temperatura.

Un laminado decorativo de alta presión se compone de:

Overlay.-
              Papel que es impregnado con resina melaminica y que es el que confiere al laminado su resistencia superficial al desgaste.

Papel diseño.-
      Que puede ser color sólido o impreso con vetas imitación maderas, granitos, mármoles y fantasías, que le confiere al laminado su apariencia decorativa.

Core o papeles Kraft.-
Que están impregnados de resina fenólica y que conforman el cuerpo del laminado, siendo la cantidad de éstos papeles los que determinan el espesor de un laminado.

Los papeles arriba indicados son armados en juegos e introducidos a una prensa entre dos placas de acero. Dichas placas determinan la apariencia superficial del laminado, placas brillantes dan un acabado brillante y placas texturizadas acabados texturizados.

Una vez dentro de la prensa, los papeles son prensados a una presión de 90-100 kg/cm2 a una temperatura que oscila entre los 125-140ºC durante un lapso de 1 hora aproximadamente.  Una vez prensandos, los laminados son perfilados a su dimensión final y lijados por su parte posterior.  Este lijado permitirá posteriormente el anclaje del adhesivo al pegarlos a un sustrato.

Tipos de Corte

Corte manual     : Debe efectuarse con rayador, que puede ser de tipo comercial con puntas de carburo de tungteno, con cutter utilizando cuchillas para el corte de plástico (Olfa®), o bien lo más común, con un cortador hecho de un pedazo de segueta afilada con esmeril con punta tipo gavilán.

El laminado deber ser marcado por su parte decorativa con la ayuda de una regla metálica y procurando hacerlo de varias pasadas y sin ejercer demasiada con la ayuda de una regla metálica y procurando hacerlo de varias pasadas y sin ejercer demasiada presión. Se debe practicar un reanurado de una profundidad de al menos la mitad del espesor de laminado.

Una vez rayado, se debe proceder a levantar hacia arriba una parte del laminado, deteniendo la otra con la regla metálica.  Con esto se logrará un corte limpio del laminado.
Para el corte de tiras, utilizadas básicamente para recubrir cantos existe una herramienta (Virutex®) que permite con toda facilidad el recorte y que funciona por medio de dos cortadores circulares por donde se hace pasar el laminado al ancho de la tira deseada.

Corte sierra:
       Debe efectuarse con una sierra circular con disco que tengan pastillas de carburo de tungsteno. Dichos discos deben ser del tipo de los utilizados para cortar tableros melamínicos (ver "corte de tableros" en este mismo folleto). El laminado debe cortarse con la cara decorativa hacia arriba, haciendo que sobresalga el disco unos 2 cm. sobre la superficie.  A la guía de corte se le debe colocar un masking tape que cubra la separación entre la guía y la mesa de corte, para evitar que al deslizar el laminado por la guía, ésta se atore, lo que puede ocasionar un accidente.  También es importante el utilizar gafas protectoras para evitar que las astillas del corte puedan introducirse a los ojos. Los laminados decorativos de alto impacto Wilsonart® A.I. también pueden ser cortados con este método.

Pegado:
                 Los laminados deben ser pegados a un sustrato que tenga una superficie completamente lisa, libre de polvo o grasa, como lo son los tableros aglomerados, de MDF, Triplay e inclusive lámina de acero.  No se recomienda instalarlo en sitios expuestos a la intemperie ni en forma directa a sustratos como muros o tabla roca.  Si este fuera el caso, se recomienda pegar el laminado a un tablero aglomerado o triplay de unos pocos milímetros de espesor y este a su vez adherido al muro por algún método de sujeción mecánica, como tornillos, molduras, etc.

Antes de proceder a pegar el laminado, los materiales deben ser estabilizados a las mismas condiciones ambientales unas 48 horas antes de proceder al pegado, procurando evitar condiciones extremas de temperatura y humedad, siendo lo óptimo una temperatura de unos 20ºC y 50% de humedad relativa.   Cuando se trate de sustratos metálicos, que son los menos recomendables, esto tiene gran importancia, ya que los grados de dilatación de ambos materiales, el laminado y la lámina metálica distan mucho unjo de otro, lo que puede provocar rupturas o abultamientos del laminado.

Para el pegado de laminados existen varias técnicas y sustancias para hacerlo y dependiendo el tipo de objeto a fabricar y el volumen de producción es como debe seleccionarse el método a seguir.   También es importante considerar, que no importando el método, si se van a recubrir piezas mayores a 1 m2 se deben recubrir también la trascara para evitar pandeamientos debido a la tensión que ejerce el laminado sobre el sustrato.  Para ello recomendamos nuestro Wilback® que es una laminado económico, sin diseño y especial para las trascaras.

En forma manual, que es recomendado para volúmenes pequeños de producción, reparaciones o usos ocasionales, lo ideal es pegar el laminado con adhesivos de contacto como el Resistor 5000® que  tienen un rendimiento aproximado de 2 m2  x litro. El adhesivo de contacto debe aplicarse por medio de una espátula dentada o una brocha, a las dos superficies a unir, cubriéndolas totalmente, evitando el exceso y el dejar zonas secas sin adhesivos.  Se deja secar hasta que al tacto se sienta aún pegajoso, pero sin que el adhesivo se pegue en la mano.  Una vez listo, el laminado debe colocarse en un extremo de la pieza y empezar el pegado curveando ligeramente el laminado para evitar atrapar burbujas de aire.   Una vez pegado, se debe proceder por medio de un rodillo o algún elemente que no raye el laminado, a frotarlo ejerciendo presión hasta que quede uniformemente pegado.

Cuando los volúmenes de producción son mayores y se desea pegar el laminado por medio de adhesivos de contacto, estos pueden aplicarse por medio de aspersión. Resistol® tiene adhesivos de contacto especiales para ser aplicados por este método, como el 5028 y el 5029.  Estos adhesivos pueden introducirse en una pistola de aire jga con boquilla 704 fx a una presión de 50 a 60 psi teniendo una aplicación muy uniforme, rápida y con rendimiento de 6 m2 por litro.

Siempre que se utilicen adhesivos de contacto, es importante hacerlo en un área bien ventilada y el uso de mascarillas para evitar la inhalación prolongada de los solventes de este tipo de adhesivos.

Los laminaos también pueden ser pegado por medio de adhesivos pva o pegamentos base agua como el Resistor 8500® cuando es pegado a tableros de celulosa, como triplay, aglomerado o mdf.  La aplicación de este tipo de adhesivos requiere el uso de prensas y un tiempo prolongado de prensado, con la ventaja que éste tipo de adhesivo son más económicos e innocuos que los de contacto.  El uso de resinas ureicas para el pegado de laminados decorativos a sustratos con celulosa, es una opción que permite grandes reducciones en los costos de producción por el bajo costo de éstas resinas, más aún que los pva.  Sin embargo, el uso de este tipo de resinas requiere de un manejo y equipo especial, por lo que sugerimos contactarnos, para obtener información precisa de este proceso.

Perfilado:             Una vez que el laminado ha sido pegado al sustrato y el adhesivo ha secado, se debe proceder al perfilado de las piezas. 

El perfilado consiste en quitar los excedentes del laminado de las orillas de las piezas.  Esto se puede lograr de varias maneras.  De forma manual, puede hacerse con una lima plana apoyándola ligeramente inclinada sobre las aristas de la cubierta, con la cara decorativa hacía arriba, haciendo un movimiento de arriba abajo lo más perpendicular posible al canto para evitar rayar el laminado, para después acentar con lija de agua seca de grano fino.  También se puede perfilar con una lija de agua seca de grano grueso montada sobre un pedazo de madera y después asentando con otra de grano fino.

Lo ideal es perfilar los laminados por medio de un router ya que se hace de forma precisa y rápida, dejando una excelente apariencia sin necesidad de acabados posteriores.  Para ello se debe contar con un router, que puede estar montado en una mesa o bien para ser usado manualmente. Se pueden utilizar brocas comunes, pero lo recomendable es utilizar brocas especiales para perfilado.  La principal característica de esta broca es el no tener pastillas, sino ser recta, lisa y con un pequeño hueco en su cuerpo y con punta redondeada.  También existen routers especialmente diseñados para estos casos llamados trimmers, que son más pequeños, maniobrarles y con accesorios para esta función.

Para perfilar el Wilsonart® A.I. o laminado de alto impacto se debe utilizar un router de tipo industrial de al menos 1 hp. Con brocas con pastillas de carburo de tungsteno.  Las piezas de alto impacto deben cortarse unos milímetros por lado excedidas de sus dimensiones finales para que se facilite el perfilado de las piezas, sobre todo en espesores gruesos y en piezas con contornos caprichosos.  Una vez perfilada, los cantos de la pieza deben ser asentados con lija de agua de grano fino, pudiéndose pulir con un esmeril con trapo para darle un acabado lustroso.

Maquinados:      
Los laminados decorativos una vez pegados a algún sustrato, así como los laminado de alto impacto puede ser sometidos a maquinado como rasurados, perfilado de siluetas, barrenados, etc. 

Cuando se realicen barrenos, éstos pueden hacerse con un taladro y brocas comunes, procurando que si el barreno es grande, hacer un previo con una broca más pequeña.  También se pueden hacer orificios con brocas de barril para la inserción de chapas para puertas.  En cualquier caso, al hacer barrenos en piezas con laminado en las dos caras, es importante colocar un tablero en la vista inferior por donde se practique el barreno para evitar que se despostille el laminado al salir la broca.   Para practicar maquinados, como ranuras, recorte de siluetas, saques, etc., se debe emplear un router con brocas con pastillas de carburo de tungsteno.  Cuando se hagan saques de lados rectos, como rectángulos o cuadrados como por ejemplo, para la inserción de tarjas en cubiertas y éstos no han sido realizados con router, sino con caladora o en forma manual, las esquinas deben tener un radio mínimo de al menos 4 mm para evitar que las aristas generen tensiones que puedan fracturar el laminado.

Postformados:
    El postformado es un proceso por medio del cual el laminado decorativo es doblado sobre un soporte de radio definido. 

El proceso consiste en aplicar temperatura y presión constante sobre el laminado para ser doblado y pegado por medio mecánico a un sustrato.  Este proceso es el que se emplea para la fabricación de cubiertas de cocinas, cubiertas de escritorios, mostradores, barras y demás aplicaciones que requieran cantos con acabado curvo lineal. 

El laminado a utilizarse debe tener características de postformabilidad, como el Wilsonart® P.F.  que es el laminado específico para este uso.  El equipo para realizar el doblado se denomina postformadora, las cuales pueden controlar la temperatura y el proceso mecánico de doblado con precisión, por lo que no se recomienda postformar los laminados sin el uso de este equipo.

El Wilsonart® P.F.  de 0.7 mm de espesor se pude postformar desde 325ºF hasta 400ºF y con un tiempo de 10 segundos hasta 24 segundos como tiempo de residencia.  Es muy importante la distancia del laminado a las resistencias, que puede ser desde 3 cm hasta 6 cm.  Las condiciones normales de estas tres variables son 350ºF, 18 segundos y 4 cm.

Existen otras variables como son:

La calidad de las resistencias.  Si son nuevas, requerirán menor calor ó % de reostato menor al 90%. Si las resistencias son viejas o muy usadas, requerirán mayor calor o % de reostato mayor de 90%.

Control de las resistencia (pueden ser on/off, proporcional o de promedios)

Si el proceso es continuo o por lotes o “bach”, en tal caso es necesario conocer las condiciones del equipo.

En algún tiempo se creyó que hasta la marca del equipo es importante, sin embargo lo que si es importante es si el proceso es manual, semiautomático o automático, ya que en los dos primeros depende de la habilidad del operador, no al 100% pero si es importante esta variable.

Mantenimiento y limpieza:
Los laminados tienen gran resistencia a quemaduras de cigarros, al desgaste y al manchado.  Sin embargo, para mantenerlos en óptimas condiciones se recomiendo no exponerlos a la intemperie y exponerlos lo menos posible a agentes agresivos para que conserven su apariencia por mucho años.

La limpieza de los laminados debe hacerse con un paño o esponja húmeda, usando un poco de jabón suave, como aquellos usados para la limpieza de trastes o las manos.
No use limpiadores que contengan abrasivos, ácidos o álcalis (sosa) ni el uso de fibras.  Remueva manchas “pegadas” aplicando blanqueador por un tiempo de 1 a 1 ½ 

Minutos y después lave con agua tibia.  Para manchas de tinta o de restos de adhesivos de contacto, podrán removerse con un poco de thinner y debe hacerse al momento, ya que si se conservan pueden convertirse en indelebles.  Se recomienda no exponer el laminado a sustancia que puedan dañarlo tales como:  Blanqueador (Hipoclorito de sodio), excepto en los casos descritos arriba.  Permanganato de potasio, Violeta de genciana, Agua oxigenada (solución de peróxido de sodio).  Destapacaños, Ácidos minerales (Ácidos: Sulfúrico, Nítrico, Clorhídrico, etc.) Bisulfato de sodio.  Alcohol con más de 1% de yodo en solución.  Jugo de zarzamora, moras, fresas. Nitrato de plata a más de 1% de concentración. Tinte para telas.